¿NOS PREDESTINÓ DIOS PARA SER SANTOS ANTES DE LA FUNDACIÓN DEL MUNDO?
Por: Jesús Ramírez del Valle.
La palabra “PREDESTINADO”, es mencionada en el capítulo uno de la carta a los Efesios que, llevada al idioma original traduce “PROORIZO” (προορίζω). Esta palabra en griego está formada por dos términos así: “Pro” que significa “Antes o de ante mano”; y “orizo” que significa ELEGIDO, marcado, limitado o nombrado. La palabra Orizo, es también homologada al idioma hebreo como “bakjar” (בָּחַר), que significa ESCOGIDO, seleccionado, ELEGIDO o estimado; siendo estas dos expresiones (orizo y bakjar), universalmente sinónimas. Por otro lado, la palabra “bakjar” (בָּחַר), aparece en el libro de Deuteronomio 7:6-8, así:
“Porque
TÚ ERES PUEBLO SANTO para Jehová tu
Dios; Jehová tu Dios te ha ESCOGIDO
para serle un pueblo especial, más que todos los pueblos que están sobre la
tierra. No por ser vosotros más que todo el pueblo os ha querido Jehová y os ha
ESCOGIDO, pues vosotros erais el más
insignificante de todos los pueblos.”
Los autores de los libros y epístolas del nuevo testamento, escribrieron sus mensajes y narraciones teniendo en cuenta las raíces hebreas; es decir, traían las enseñanzas de los textos antiguos de la Torah al nuevo testamento; porque el remanente de la congregación de Israel o iglesia de Cristo, en su gran mayoria por ser gentiles, no conocían la Torah o la ley del Eterno; por lo tanto se dedicaron a instruir a través de las enseñanzas del Mesías. Y no podemos caer en el error de decir que las instrucciones que dió el Mesías a Sus discipulos, eran diferentes a las enseñanzas de la ley, por pensar que fue abolida; antes por el contrario, el Mesías confirmaba la ley a las nuevas generaciones; y más porque las tribus al estar pérdidas en la dispersión, las habían olvidado; y los que permanecían en la tierra prometida, manipuilaban los mandamientos sagrados, transgrediendola. Por otro lado, las puertas de la salvación se habían abierto también a todas las naciones del mundo; y con más razón, el Mesías comisionaría a sus apóstoles para la enseñanza de Su palabra a toda criatura de la tierra.(Marcos 16:15-16). Por lo tanto, estamos completamente seguros que la cita bíblica a los Efesios 1:3-5, escrita por el apóstol Pablo, se basa fielmente en el libro de Deuteronomio.
Efesios 1:3-5. “Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo, SEGÚN NOS ESCOGIÓ EN ÉL ANTES DE LA FUNDACIÓN DEL MUNDO, PARA QUE FUÉSEMOS SANTOS y sin mancha delante de él, en amor HABIÉNDONOS PREDESTINADO para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad”.
El apóstol Pablo en su carta a los Romanos 8:29, también escribió el siguiente texto. “Porque a los que antes conoció, TAMBIÉN LOS PREDESTINÓ para que fuesen hechos conformes a la IMAGEN DE SU HIJO, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos”.
La fuerte relación que hay entre las dos citas de Pablo (Efesios y Romanos) con la de Deuteronomio es impresionante. Deuteronomio nos habla de la predestinación de un pueblo santo; es decir, habla que el Eterno tenía en Sus planes crear una entidad espiritual al que llamaría por nombre Israel; y por medio de esa entidad, "CONGREGARÍA a todo aquel que buscara la santificación por medio de la obediencia a Él"; poniendola en marcha a través de la descendencia de un hombre justo y obediente. Por lo tanto, el mensaje de Pablo en sus cartas es coherente con lo explicado; toda vez que el apóstol no hablaba por si mismo, sino como israelita o como pueblo creyente en el Mesías.
Otra prueba importante que tenemos, son los versículos del antiguo testamento que revelan que todo aquel que no cumpliera con las órdenes del Eterno, sería "cortado" o "expulsado" de la congregación de Israel (Levítico 18:29, ëxodo 12:19 y Ezequiel 13:9 entre otros). El que desobedecía, naturalmente podría seguir viviendo entre las tribus; pero espiritualmente sería cortado de la presencia del Eterno. Y ojo, es un error pensar que los siete mil que el Eterno se reservó del antiguo testamento (Romanos 11:4), ya habían sido predestinado antes de la salvación del mundo; porque de lo contrario el versículo no afirmara que fueron reservados por fidelidad al Eterno; e igualmente es un error pensar que, el remanente que nos habla Pablo en Romanos 11:5, ya había sido predestinado. Por lo anterior, no tendría sentido que nuestro Señor Jesucristo ordenara a Sus apostoles a predicar Sus enseñanzas (La ley) a toda criatura de la tierra, si ya el remanente había sido predestinado.
Marcos 16:15-16. "Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura. El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado".
Muchos eruditos actuales por desconocer esta relación entre los textos bíblicos en mención, siguen las teorías equivocadas de las corrientes religiosas; entre esas, "las calvinistas"; que mal interpretan los escritos del apostol Pablo, enseñando que el Eterno predestinó o escogió a dedos a las personas que serían salvas, independientemente de sus acciones. Esta teoría calvinista se conoce como la “doctrina de la predestinación incondicional”; que, viéndolas desde cualquier punto de vista, tiene mucha contradicción si la comparamos con el contexto bíblico en mención de Deuteronomio, y con el mensaje de Pablo a los efesios y romanos; distorcionando entonces “la justicia y el amor del Eterno”, "la misión del evangelio" y "la fe de los creyentes".
La concordancia entonces entre Deuteronomio 7:6 y los autores de las epístolas del nuevo testamento, es evidente. Por otro lado, en los evangelios se puede evidenciar que Jesús durante Su ministerio citó muchos versículos de la Torah acordes con Deuteronomio; por lo tanto, nada es un cabo suelto en la biblia. La verdadera interpretación que el Espíritu Santo nos revela, es que Pablo siendo israelita de sangre y de espíritu, se incluía por su fe en Cristo, como miembro del pueblo santo; esa entidad que el Eterno predestinó desde antes de la fundación del mundo.
Efesios 1:4. Según NOS ESCOGIÓ en Él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él.
Un discernimiento que tenemos en estudio, es que la semilla que sembró el enemigo, sería el filtro para escoger a los miembros de la congregación; porque el hombre al diferenciar entre "el bien y el mal", tomaría su propia decisión de obedecer o desobedecer "la Palabra" divina; el cual garantizaba una santidad perfecta al nombre de Israel, acorde a Su imagen. El Eterno creó al hombre perfecto y sin mancha de pecado; pero así mismo, con capacidad de adquirir conocimiento de obediencia hacia Él; y por las mismas Escrituras conocemos que el hombre no superó la primera prueba; perdiendo la imegen de santidad del Eterno y por lo tanto, quedó vulnerable a la muerte. A partir de entonces, el Eterno "promete" que daría inicio a la salvación del hombre en medio de una batalla campal, que se puede evidenciar en el libro de Génesis 3:15, así: "Y pondré enesmistad entre tí y la mujer, y ENTRE TU SIMIENTE Y LA SIMIENTE SUYA; esta te herirá en la cabeza, y tú le herirás en el calcañar"
La "Simiente" o la "Semilla" de la mujer en capitulos mas adelante del libro de Génesis, nos revela que sería "la Salvadora" del mundo; germinando esta "Semilla" dentro del vientre de la descendencia de un hombre justo llamado Abraham, para que fueran benditas todas las naciones del mundo (Génesis 22:18); recibiendo el nombre de "Yeshúa" o "Jesús" (Mateo 1:21); y exaltado hasta lo sumo para que toda rodilla se doblara de los que están en los cielos y en la tierra (Filipenses 2:9).
El Eterno daría inicio a la salvación del hombre con la descendencia de Abraham, conformando un pueblo conformado por doce tribus, al que esperarían a la Simiente; pero por causa de la transgreción que habia en el mundo, agregó Su ley para guiar al pueblo de Israel hasta que viniera "la Simiente" (Gálatas 3:19) o "se hiciera carne Su palabra" (Juan 1:1-3). La representación de esta máxima expresión del Eterno, es conocida en el antiguo testamento como "el Mesías" salvador del mundo. El apostol Juan en su evangelio nos narra que Jesús en un encuentro con la mujer samaritana le revela que Él es el Mesías.
Juan 4:25-26. "Le dijo la mujer: Sé que ha de venir el Mesías, llamado el Cristo; cuando él venga nos declarará todas las cosas. Jesús le dijo: Yo soy, el que habla contigo".
La ley del Eterno sería entonces el camino que guiaría a los hombres hacia el Mesias; pero conocemos por las antiguas Escrituras que, solo siete mil hombres reservó el Eterno (1 Reyes 19:18 y Romanos 11:4). Cuando el texto bíblico nos dice que el Eterno "los reservó", el disernimiento espiritual nos revela que es para "vida eterna"; el cual, serían resucitados al final de los tiempos para salvación eterna. El apostol Pablo también nos revela que, para este nuevo tiempo, hay un remanente que será escogido por gracia (Romanos 11:5). Es decir, serán escogido a través de la fe en el Mesías o en Cristo, quien los llevaría igualmente a la vida eterna.
Las Escrituras evidencian claramente que por misericordia del Eterno, las nuevas generaciones del pueblo de Israel y de todas las naciones de la tierra, serán "salvas por gracia"; es decir, el Eterno retomará la enseñanza de la ley a estas nuevas generaciones, "escribiendoselas en el corazón de todos aquellos que abran sus oidos y crean en Su Palabra" (Jeremías 31:33). Nuestro discernimiento es que los dos principales propositos del Eterno de hacerse carne fueron en primera medida, la de instruir a un grupo de personas para que así mismo éstas, enseñaran a las futuras generaciones; y en segunda medida, la de permitir el sacrificio de Su palabra hecha carne como testimonio de resurección eterna. Esta última medida, tambien se enseñaría a las nuevas generaciones como "el evangelio de salvación".
Con este estudio, esperamos que la luz del discernimiento haya llegado hasta los corazones de cada lector para alabanza y gloria de nuestro Señor Jesucristo.
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