LA APOSTASÍA NO ES LA PÉRDIDA DE LA FE, SINO LA DESERCIÓN DE LA VERDAD.
En la segunda carta a los tesalonicenses escrita por el apóstol Pablo (capítulo 2, verso 3), nos revela que nuestro Salvador Yeshúa no vendrá sin que antes venga la apostasía y se manifieste el hombre de pecado, el hijo de perdición. Por el contexto de la lectura, discernimos que esta carta fue escrita a mediados del siglo primero de la nueva era cristiana; TIEMPO EN QUE YA ESTABA EN ACCIÓN “EL MISTERIO DE LA INIQUIDAD”, revelado por el mismo apóstol en mención (verso 7). Muchos estudiosos de la biblia piensan que la apostasía se da cuando las personas pierden la fe en el Eterno o en Yeshúa; y no propiamente es así; toda vez que el engañador que menciona el apóstol Pablo en su carta a los tesalonicenses, vendría a cambiar la verdad que enseñó nuestro Salvador Yeshúa por su mentira a través de las religiones; y esa era la advertencia cuando decía “ QUE NO OS DEJÉIS MOVER FÁCILMENTE DE VUESTRO MODO DE PENSAR ” (verso 2). Es decir, por la revelación divina que el apóstol Pablo hab...