¿SIGUE VIGENTE LA ORDEN DE DIOS DE COMER O NO ANIMALES LIMPIOS E IMPUROS?

  

Como es de conocimiento de las nuevas generaciones cristianas, los rollos o libros que fueron escritos después de la resurrección del Mesías, se publicaron originalmente en el idioma griego, como testimonio de la vida del Mesías en la tierra hasta su resurrección; y posteriormente, de los hechos que sucedieron en cumplimiento de la comisión dada a los apóstoles para predicar el evangelio de salvación. Siglos más tarde, surgieron las traducciones a distintos idiomas o lenguas; entre esas, al latín, conocida como «la Vulgata», y posteriormente traducida al castellano o español, con el nombre de biblia «Reina Valera». Durante este proceso, se ha podido evidenciar que, los traductores cometieron graves errores interpolando o agregando textos que no aparecían en los manuscritos griegos antiguos, denominados por los eruditos de la biblia durante el siglo IV d.C., como «El Códice Sinaítico».

Discernimos que la razón más obvia de estos traductores para agregar textos, fue la de justificar o de acomodar las nuevas doctrinas que surgieron durante el tiempo en que el cristianismo se unió al imperio romano cuando legalizó la libertad de culto; generando así el primer concilio o reunión de obispos cristianos con el emperador Constantino en el año 325 d.C., realizado en la ciudad de Nicea; sufriendo desde ese momento el cristianismo muchos cambios doctrinales que enseñaron los primeros apóstoles comisionados por Jesús.   

Dado que es un gran número de libros a los que le fueron interpolado o agregados textos, nuestra intención en este estudio es señalar la interpolación de algunos versículos, el cual tenemos para este caso el de Marcos 7:18-19. Por otro lado, han sido víctimas de mala interpretaciones doctrinales y sacada de contexto los siguientes versículos: Hechos 10:9-16 y 1 Corintios 10:25-33; notandose los cambios doctrinales del mensaje original; generando confusión entre los cristianos preguntandonos “si sigue vigente la orden de Dios de comer o no animales limpios e impuros”.

Marcos 7:18-19.

Damos inicio con el versículo más controversial de la biblia, donde aparece un texto que revela que Jesús limpió todos los animales que aparecen relacionados en el capítulo 11 del libro de Levítico y en el capítulo 14 del libro de Deuteronomio. Este versículo controversial, se encuentra en el capítulo 7 del evangelio de Marcos, el cual citamos:             

* Marcos 7:18-19. “Él les dijo: 18 ¿También vosotros estáis así sin entendimiento? ¿No entendéis que todo lo de fuera que entra en el hombre, no le puede contaminar, 19 porque no entra en su corazón, sino en el vientre, y sale a la letrina? Esto decía, haciendo limpios todos los alimentos”.

Analicemos los anteriores versículos. El último párrafo del versículo 19 de Marcos 7 que se subraya, no se encuentra en los manuscritos griegos más antiguos y fidedignos; y como ya mencionamos, fue denominado por los eruditos de la biblia como “El Códice Sinaítico. Es decir, este párrafo fue una interpolación o un texto añadido durante las traducciones. Pero eso no es todo; si miramos el contexto del capítulo 7 de Marcos hasta el versículo 19, podemos ver que el tema tratado son las costumbres de los fariseos de limpiar sus manos, los jarros y los vasos antes de comer; mas no se trata el tema de comer animales limpios e inmundos.

Por otro lado, Mateo 15 entre los versículos 16 al 18, nos revela el mismo pasaje escrito en Marcos 7:18-19, así:

* Mateo 15:16-18. "Jesús dijo: ¿También vosotros sois aún sin entendimiento? 17 ¿No entendéis que todo lo que entra en la boca va al vientre, y es echado en la letrina? 18 Pero lo que sale de la boca, del corazón sale; y esto contamina al hombre".

Observemos dos detalles de la anterior cita bíblica: El primero, que en Mateo no aparece la frase que le añadieron a Marcos así: “Esto decía, haciendo limpios todos los alimentos. Y el segundo detalle, que nos sirve de prueba para confirmar que, el tema tratado en el contexto de los pasajes citados, es la higiene costumbrista de los fariseos; toda vez que el versículo 20 así nos lo demuestra: “Estas cosas son las que contaminan al hombre; PERO EL COMER CON LAS MANOS SIN LAVAR no contamina al hombre”.

Al reconocer la interpolación que hay en Marcos 7:19 por parte de los que justifican que los animales impuros habían sido bendecidos por Jesús, buscan nuevas defensas en los versículos de Hechos 10:9-16 y en 1 Corintios 10:25-33, sin mirar el contexto de las lecturas, que muy brevemente lo desarrollaremos, así:

Hechos 10:9-16.

Estos versículos nos revelan la visión que tuvo el apóstol Pedro en la ciudad de Jope mientras estaba en la casa de Simón el curtidor y la posterior reunión con el centurión romano Cornelio; el cual Dios le enseña al apóstol a través de la visión, que no debe llamar común o inmundo a ningún hombre. La dificultad que muchos tienen en entender este mensaje, es que Dios se lo representa con animales dentro de un lienzo (Hechos 10:9-16); que discernimos por la respuesta de Pedro que, dentro del lienzo en mención había animales comunes o inmundos; toda vez que mencionan animales cuadrupedos, reptiles y aves del cielo, así:

* Hechos 10:11-13. "y vio el cielo abierto, y que descendía algo semejante a un gran lienzo, que atado de las cuatro puntas era bajado a la tierra; en el cual había de todos LOS CUADRUPEDOS TERRESTRES, REPTILES Y AVES DEL CIELO. Y le vino una voz: Levántate, Pedro, mata y come". 

Tenemos que tener la capacidad de discernir que, el mensaje no era la purificación de los alimentos de consumo de animales comunes, sino el dar a conocer a Pedro por parte de Dios, la acepción de los gentiles para salvación a través del evangelio, que eran representados como hombre corruptible, tal y como nos lo revela el apóstol Pablo en Romanos 1:23, así:

* Romanos 1:23. y cambiaron la gloria del Dios incorruptible en SEMEJANZA DE IMAGEN DE HOMBRE CORRUPTIBLE, DE AVES Y DE REPTILES.

Y en versículos mas adelante de Hechos 10, así nos lo confirma.   

* Hechos 8:28. “Vosotros sabéis cuán abominable es para un varón judío juntarse o acercarse a un extranjero; PERO A MÍ ME HA MOSTRADO DIOS que a ningún hombre llame común o inmundo”.

Y para mayor revelación por parte de la misma Escritura, el apóstol Pedro toma la palabra delante los presentes, manifestando que:

* Hechos 8:34-35. “Entonces Pedro, abriendo la boca, dijo: En verdad comprendo que DIOS NO HACE ACEPCIÓN DE PERSONAS, 35 sino que en toda nación se agrada del que le teme y hace justicia”.

Con las anteriores pruebas que nos presenta el capítulo 8 del libro de Hechos de los apóstoles, demostramos una vez más que, el tema central no trataba de la purificación de los alimentos mencionados en Levítico 11 y Deuteronomio 14, sino de la acepción de gentiles para salvación a través del evangelio.

1 Corintios 10:25-33.

Con respecto a 1 Corintios 10:25-33, es necesario comprender el contexto histórico de la colonia romana llamada Corinto en la época en que Pablo escribió esta carta. Sabemos que Pablo permaneció en Corinto durante año y medio (Hechos 18:11), tiempo suficiente para conocer de las costumbres y tradiciones romanas que se celebraban en esa región, referente a los sacrificios de animales ofrecidos a sus ídolos; que después de los cultos, muchas de esas carnes de animales sacrificados eran distribuidos a las carnicerías para su venta; pero la dificultad para los judíos era saber que carne era ofrecida a ídolos y cual no; toda vez que las autoridades que controlaban los mercados, no la clasificaban.

Sabemos por fuentes bíblicas que en los mercados de Corinto establecían disposiciones especiales para la carne, ya que los judíos eran conocidos por no comer carne ofrecida a los ídolos, ni consumian carne con sangre ni animales estrangulados. Estos requisitos fueron también establecidos en el "concilio de Jerusalén" para todos los creyentes gentiles (Hechos 15:20,29). Por lo tanto, es seguro suponer que los creyentes en Cristo también habrían comprado carne de los mismos vendedores que proveían a los judíos.

Pablo, quien estuvo con la congregación de Corinto durante año y medio dándoles instrucciones que aún retenían (1 Corintios 11:2), tuvo que escribirle que «de todo lo que se vende en la carnicería, comed, sin preguntar nada por motivos de conciencia» (1 Corintios 11:25). Unos versículos más adelante, se puede ver que Pablo les advertía: «Mas si alguien os dijere: ESTO FUE SACRIFICADO A LOS ÍDOLOS; NO LO COMÁIS, por causa de aquel que lo declaró, y por motivos de conciencia; porque del Señor es la tierra y su plenitud» (1 Corintios 11:28). La anterior respuesta del apostol Pablo a la problemática que tenían los nuevos cristianos de Corintios, no tiene que ver en nada con la prohibición divina de consumir carnes de animales impuros reveladas en Levíticos 11; toda vez que el contexto del mensaje no es ese, sino de la advertencia de Pablo a los cristianos de no contamisarse con carne ofrecidas a los dioses paganos. El apóstol no diferenció si eran animales limpios o inmundos los ofrecidos a los dioses; en resumida, debían abstenerse de comerlos, si alguien los declaraba.     

En resumen de todo lo anterior, discernimos que la nueva generación de líderes cristianos, así como han justificado celebrar las fiestas paganas de naciones extranjeras sacando de contexto el mensaje original de la Palabra de Dios, así mismo ha declarado muchas ordenanzas divinas como abolidas; toda vez que confunden las ordenanzas civiles y morales con las “ordenanzas sacrificiales”; prefigurando esta última, la expiación para el sacrificio perfecto de Jesucristo como último Cordero. Pero hay que tener en cuenta que Jesús no vino a abolir la ley, sino a cumplirlas (Mateo 5:17); y en este caso, el Mesías cumplió en la cruz con “ese último sacrificio de pascua”, quedando el ritual del sacrificio de animales, "CESADO o TERMINADO” (Daniel 9:27); caso diferente a las ordenanzas "civiles y de convivencias" y las "morales y éticas", encontradas en los libros de la Torah o Pentateuco.

¡El que tenga entendimiento, que entienda!.


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