EL DIEZMO Vs LA OFRENDA.
Por: Jesús Ramírez del Valle.
En el Tanaj o antiguo testamento, el Eterno ordenó diezmar o entregar cada año el 10% de lo producido por el trabajo en el campo.
Deuteronomio 14:22. Indefectiblemente DIEZMARÁS todo el PRODUCTO DEL GRANO que rindiere tu campo cada año.
El diezmo no solamente fue dirigido a los sacerdotes levitas después de entrar a la tierra prometida; sino también al extranjero, al huérfano y a la viuda (Deuteronomio 14:28-29). Muchas veces pensamos que el diezmo se originó en el desierto del Sinaí como ordenanza de sostener a los sacerdotes levitas por no tener parte de heredad, pero no es así; toda vez que se evidencia en el libro de Génesis que Abraham y Jacob diezmaron; obviamente antes que el pueblo de Israel fuera esclavizado en Egipto (Génesis 14:17-20 y Génesis 28:21-22). Esto nos lleva a concluir que la ordenanza del diezmo no fue originaria de la ley mosaica; discerniendo que el Eterno la estableció no con Abraham, sino desde el momento en que creó al hombre; pero revelada en su plenitud a la congregación de Israel. Sin la ley del Eterno, el hombre no hubiera conocido el pecado; tal y como nos lo revela el apóstol Pablo en su epístola a los romanos.
Romanos 3:20. “ya que por las obras de la
ley ningún ser humano será justificado delante de él; porque por medio de la
ley es el conocimiento del pecado”.
Hoy en día, podemos ver que el diezmo se practica como una forma de sostener la misión que realizan los líderes de las congregaciones cristianas (católicos y protestantes); pero con un concepto muy distorsionado a las enseñanzas bíblicas; porque en primera medida, el insumo que estos líderes utilizan es EL DINERO, mas no los productos del campo; y en segunda medida, la misión de los lideres se centra en adquirir bienes raices o inmuebles para utilizarlos como templos; también en comprar lujosas dotaciones de muebles y equipos de sonido y luces, vehículos de alta gama y otras vanidades que van en contravía a las enseñanzas del Mesías. Un ejemplo claro que nos revela el evangelio de Mateo, fue cuando un rico se acercó a Jesús para preguntarle que más debía hacer aparte de cumplir los mandamientos; y respondiéndole Jesús al rico, le dijo que vendiera todos sus bienes y lo repartiera a los pobres (Mateo 19.16-22). En pocas palabras Jesús le dijo: “Vende tus bienes y con ese dinero invierte para dar a los pobres”. Algo parecido a la ordenanza que encontramos en Deuteronomio 14:24-26.
Por otro lado, tenemos que tener claro que Jesús no ordenó construir sinagogas o templos para que los creyentes acudieran a escuchar sermones; por el contrario, nuestro Mesías ordenó “ir por todas las naciones enseñando guardar todas las cosas que Él enseñó” (Mateo 28:19-20). ¿Y qué enseño Jesús? Pues, todo lo que está escrito en la ley de Moisés, en los profetas y en los salmos (Lucas 24:44); que hoy en dia no lo hacen estas congregaciones, sino que predican el evangelio de la prosperidad. ¡El que tenga entendimiento, que entienda!
Es importante tener claro que las sinagogas (lo que hoy llamamos templos), no eran para adoración, sino para enseñanza de la ley del Eterno; por lo tanto, el lugar de adoración era el templo de Jerusalén; pero ese templo fue destruido porque había sido desechado por los hombres; por lo tanto, ya no era necesario mantenerlo en pie. El templo de Jerusalem era la “piedra viva”, toda vez que en él reposaba la presencia del Eterno; pero al ser rechazado, era necesario sacrificar al último cordero de pascua para así comenzar a construir un nuevo templo espiritual con las piedras vivas o fieles creyentes; siendo la Palabra del Eterno o nuestro Mesías, la piedra del ángulo o la piedra principal.
1 Pedro 2:5-6. “vosotros también, como piedras vivas, SED EDIFICADOS COMO CASA ESPIRITUAL y sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales aceptables a Dios por medio de Jesucristo. Por lo cual también contiene la Escritura: He aquí, PONGO EN SION LA PRINCIPAL PIEDRA DEL ÁNGULO, escogida, preciosa; Y EL QUE CREYERE EN ÉL, no será avergonzado”.
Por lo anterior expuesto nos preguntamos ¿Por qué las nuevas generaciones insisten en dar diezmo a los lideres de congregaciones para sostenimiento de sus templos si ya estos no son necesarios?
Como habíamos mencionado, ya no hay necesidad de templos para adoración, porque cada uno de nosotros, somos piedra viva (1 Pedro 2:5) o templo del Espíritu Santo (1 Corintios 6:19); y la adoración al Eterno la podemos realizar desde nuestro propio aposento como lo ordenó nuestro Mesías (Mateo 6:5-6), o en cualquier lugar donde estén más de dos personas reunidas (Mateo 18:20). Y si queremos dar un diezmo, pues hagámoslo como enseñan las santas Escrituras; llevando productos del campo o alimentos a los hogares más pobres o vulnerables de nuestra ciudad o población; complementando si queremos, con ofrendas en dinero, ropa u otra cosa que los hogares vulnerables adolezcan; pero ante todo “enseñándoles la Palabra del Eterno”.
Por otro lado, no podemos confundir “diezmo” con “ofrenda”, toda vez que “el diezmo” era la entrega del 10% de lo producido en la cocecha del campo (Deuteronomio 14:22), para ser entregados como igualmente dijimos, a la población mas vulnerable de la tierra. Y “la ofrenda”, lo evidenciamos en la biblia, con el aporte que el pueblo de Israel daba de corazón, ya sea en metales precioso, ropa, materiales o utensilios; o en su defecto se ofrendaban animales para sacrificio de paz al Eterno (Éxodo 25:2-9 y Levítico 22:21-22). En este nuevo tiempo creemos que ya no aplica el diezmo por dos razones: La primera, porque un gran porcentaje de la población mundial de la tierra se concentra en las ciudades o centros poblados; pasando el campo a manos de capitalistas poderosos que dominan el mercado de estos productos. La segunda, porque los lideres religiosos aprobechando esta concentración demográfica en los centros poblados, han vendido la idea a los creyentes "de adorar al Eterno y diezmar en dinero dentro de los templos que ellos mismos construyen"; enseñando que deben congregarse en masa dentro de estos recintos el primer día de la semana, para así sacar el mejor probecho.
Muchos líderes cristianos enseñan que, si no se da diezmo, se estaría pecando robandole al Eterno; el cual, han sacado de contexto el versículo 8 del capítulo 3 del libro de Malaquías para beneficio propio; no teniendo ninguna relación con el tiempo actual; toda vez que el contexto de la lectura se refiere que, Israel por el pecado de adorar dioses falsos y crear falsos sacerdotes, especialmente el reino del norte, dejaron de cumplir la orden del Eterno en amparar o sostener a los sacerdotes levitas (Deuteronomio 14:27); pero, como mencionamos, no aplica a partir de la resurrección del Mesías; toda vez que, ya no hay templo físico ni tampoco sacerdotes levitas; porque nuestro Mesías ahora es el sacerdote principal como “cabeza de Angulo” y nosotros los creyentes “piedra viva”, al cual conformamos el templo espiritual (1 Pedro 2:5-6).
Cuando hacemos mención que ya no hay sacerdotes levitas a partir de la muerte y resurección del Mesías, no quiere decir que el diezmo tambien haya prescrito o ya no tenga validez; toda vez que el pueblo de Israel no solo diezmaba para el mantenimiento de los levitas, sino tambien para el extranjero, para el huérfano y para la viuda. Y aunque la función de los sacerdotes levitas prescribió o terminó, aun continuó habiendo extranjeros, huerfanos y viuda; siendo esta, la población mas pobre o vulnerable de aquella época. Hoy en dia, aunque la pobreza a tomado otras dimensiones, sigue siendo el motivo de seguir ayudando con diezmo y con ofrendas en obediencia a la orden del Eterno. ¿Y como pueden diezmar las personas que viven en las ciudades? Pues, desocupar el tiempo necesario para ir a los centros de abastos y comprar los productos del campo; para así entregarselos directamente a los hogares mas vulnerables de nuestra ciudad o población.
Sabemos que estos últimos tiempos son muy combulsionados, y solo tenemos tiempo para dedicarselo al trabajo, o al estudio, o a las fiestas que nos brinda el mundo; y es precisamente eso lo que el enemigo ha diseñado para que no cumplamos con las ordenanzas del Eterno; siendo lo mas facil para las personas, entregar la ofrenda en dinero como diezmo a los lideres religiosos, para que estos hagan por nosotros lo que el Eterno nos ha mandado; sin saber a quien le estamos entregando la ofrenda; y hoy en día, esto se ve con muchos "auto llamados pastores o evangelistas" que los vemos cada día mas enriquecido a costilla de la fe y la confianza de los creyentes. Entonces, de acuerdo a este estudio realizado, nos hemos podido convercer que el diezmo aún se mantiene vigente; teniendo en cuenta que si ayudamos de alguna manera a nuestro projimo, estaríamos diezmando. Una de las razones por el cual EL HAMBRE azota a este mundo, es porque no tenemos tiempo de diezmar; confiandole esa labor "a los lobos vestidos de ovejas", que no hacen sino, enriquecerse.
Por todo lo anterior expuesto, podemos concluir que el diezmo por el contexto biblico, en “una forma de agradecer al Eterno por las bendiciones que vamos a recibir”; pero no tratándose de bendiciones materiales, sino espirituales en concordancia con la promesa del Eterno.
Génesis 22:18. “EN TU SIMIENTE SERÁN BENDITAS TODAS LAS NACIONES DE LA TIERRA, por cuanto obedeciste a mi voz”.
Entonces, si queremos obedecer al Eterno, tenemos que cumplir sus mandamientos de acuerdo a Su voluntad, mas no a la nuestra. Igualmente, si queremos realizar una buena enseñanza de la Palabra del Eterno, tenemos que aprender a diferenciar espiritualmente, entre todos estos términos que nos revela la biblia; y así mismo, darla a conocer a las futuras generaciones.

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